
Yoga y otras prácticas que sintonizan cuerpo, mente y energía
Jan 01, 2025¿Sabías que el movimiento consciente tiene el poder de transformar no solo tu cuerpo físico, sino también tus emociones, pensamientos y energía vital? No se trata de entrenar más fuerte o más rápido, sino de moverte con presencia y escucha interna.
En un mundo lleno de prisa, el movimiento consciente nos ofrece una pausa para reconectar con nuestro ser completo, liberando tensiones y encontrando claridad. Aquí exploraremos tres prácticas clave: yoga, movimiento somático y Qigong, junto a sus beneficios y cómo integrarlas en tu día a día.
Yoga: La unión del cuerpo, la mente y el espíritu
El yoga no es solo una serie de posturas físicas, es una filosofía milenaria que nos enseña a habitar nuestro cuerpo desde el amor y la atención plena, permitiéndonos reconectar con nuestra esencia y encontrar equilibrio en medio del ritmo acelerado de la vida.
A través de la respiración consciente (pranayama), las posturas (asanas) y la meditación, el yoga tiene el poder de transformar tu energía vital. Estas prácticas activan el flujo del prana (la energía que nos da vida), desbloqueando emociones atrapadas y creando fluidez interna. Al conectar con tu respiración, cada movimiento se vuelve más que un ejercicio físico: se convierte en un acto de liberación y sanación.
Además de sus efectos energéticos y emocionales, el yoga puede ser un aliado poderoso para la salud femenina y el equilibrio hormonal. Existen posturas específicas que ayudan a calmar el sistema nervioso, reducir el estrés y apoyar los procesos hormonales del cuerpo, brindando un bienestar integral.
Si quieres liberar el estrés acumulado, puedes comenzar con posturas restaurativas como la Postura del Niño (Balasana), que te invita a entregarte y soltar, o Piernas en la Pared (Viparita Karani), ideal para descansar y revitalizar el cuerpo. Por otro lado, si buscas energía y fuerza, las posturas del Guerrero I y II (Virabhadrasana) te permitirán conectar con tu estabilidad y determinación, activando la fuerza de tus piernas y tu corazón. Finalmente, para encontrar calma y equilibrio hormonal, puedes practicar la Postura de la Mariposa (Baddha Konasana), que abre suavemente las caderas y relaja la pelvis, o incorporar torsiones suaves que masajean tus órganos internos y promueven un equilibrio natural.
En cada postura, permite que tu respiración guíe el movimiento y observa cómo tu cuerpo y mente encuentran su ritmo. No se trata de llegar más lejos, sino de escuchar lo que necesitas y honrar el espacio que ocupas en el presente. El yoga, más que una práctica física, es una invitación constante a transformar tu energía desde adentro hacia afuera.
📌 Ejemplo práctico: Dedica 15 minutos al despertar a una secuencia breve:
- Respira conscientemente por 2 minutos.
- Realiza 5 rondas de saludo al sol para activar tu energía. (encuentra un video en los recursos gratuitos)
- Termina con una postura restaurativa y respira profundamente.
📚 Recurso adicional: Puedes leer el libro “Luz sobre el Yoga” de B.K.S. Iyengar, una guía clásica para profundizar en la práctica.