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Movimiento Somático: Liberar el cuerpo para liberar la mente

movimiento consciente que transforma Jan 01, 2025

El movimiento somático es una práctica suave y consciente que invita a reconectar con las sensaciones del cuerpo, permitiendo liberar tensiones físicas y emocionales acumuladas a lo largo del tiempo. A diferencia de otros ejercicios más estructurados, el movimiento somático se enfoca en pequeños movimientos lentos y deliberados que entrenan al sistema nervioso para identificar y soltar patrones de dolor, rigidez o estrés que el cuerpo ha aprendido a sostener.

Uno de los mayores beneficios del movimiento somático es su capacidad para aliviar dolores crónicos, especialmente en zonas como la espalda, el cuello y las caderas, donde suele acumularse mucha tensión. Además, esta práctica facilita la liberación de emociones atrapadas, aquellas que a menudo se manifiestan de manera silenciosa como rigidez o bloqueo muscular. Al prestar atención a cada movimiento, el cuerpo comienza a recuperar su naturalidad y fluidez, mejorando la postura y promoviendo un estado de relajación profunda que se extiende también a la mente.

Más que un ejercicio físico, el movimiento somático es un espacio para escuchar y sanar desde adentro, recordándonos que el cuerpo guarda memorias que, al liberarse, nos conducen hacia una mayor sensación de bienestar y libertad.

📌 Ejemplo práctico:

  • Acuéstate boca arriba en un espacio cómodo.
  • Realiza pequeños movimientos lentos de tu pelvis, balanceándola suavemente hacia arriba y abajo.
  • Lleva tu atención a las sensaciones que surgen, soltando cualquier rigidez sin forzar.

🗣️ Inspiración: El trabajo de Thomas Hanna, pionero en el movimiento somático, destaca cómo pequeños movimientos conscientes pueden transformar el cuerpo y la mente.

Qigong: La danza de la energía vital

El Qigong es una práctica milenaria china que combina movimientos suaves, respiración consciente y enfoque mental para activar y mover la energía vital, conocida como Qi, a lo largo del cuerpo. Se le describe como una especie de meditación en movimiento, donde cada gesto, por más simple que parezca, tiene un propósito: restaurar el equilibrio interno, mejorar la vitalidad y calmar la mente.

Uno de los principales beneficios del Qigong es su capacidad para reducir el estrés y la ansiedad al equilibrar el sistema nervioso, promoviendo un estado de serenidad y claridad mental. A nivel físico, es una herramienta poderosa para mejorar la flexibilidad y el equilibrio, ya que activa las articulaciones y los músculos de manera suave, sin generar impacto ni fatiga. Además, esta práctica milenaria facilita el flujo energético en el cuerpo, desbloqueando posibles estancamientos que suelen manifestarse como tensiones físicas o emocionales.

El Qigong no solo fortalece el cuerpo y la mente, sino que también nos invita a reconectar con la sabiduría natural del movimiento, permitiendo que la energía circule libremente y brindándonos una sensación renovada de bienestar y plenitud.

📌 Ejemplo práctico:

  • Colócate de pie con los pies separados al ancho de tus caderas.
  • Realiza el ejercicio “Abrir y cerrar el corazón”:
    • Inhala mientras abres los brazos suavemente hacia los lados.
    • Exhala mientras los llevas de regreso al centro, como si abrazaras una esfera de energía frente a tu pecho.
  • Repite el movimiento durante 5 minutos con una respiración suave y consciente.

📚 Recurso adicional: practica con videos de Lee Holden, un instructor que ha popularizado el Qigong para principiantes.

 

La próxima vez que te sientas estresada, rígida o sin claridad, recuerda que el movimiento consciente puede ser tu mayor herramienta de transformación. Ya sea a través del yoga, el movimiento somático o el Qigong, dedicarte unos minutos a mover tu cuerpo con intención es un acto de amor propio y sanación profunda.

🌟 Reto Dawa: Dedica 10 minutos al día a probar una de estas prácticas y observa cómo te sientes después de una semana. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.